¿Es la primera vez que “te enfrentas” a tu portabebés nuevo? ¿una nueva posición o un nuevo nudo?

Tranquila, estos seis trucos-recomendaciones que te doy a continuación son todo lo que necesitas para empezar a usar tu portabebés con buen pie.

¡Vamos a ello!

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Lee bien las instrucciones

Ese es el primer paso, leerlas bien. Todas lo que necesites hasta que lo tengas claro. No hace falta que las memorices, pero sí que entiendas bien lo que pone, sin dudas. Especialmente en lo que a medidas de seguridad se refieren.

Si las instrucciones que trae te parecen escasas, en la web del fabricante / artesana(o) normalmente tienes instrucciones y recomendaciones de uso. Y en donde te lo vendieron (sea en tienda física u online) deberían explicarte cómo se usa.

A las malas, hay canales de vídeo de Asesoras de Porteo donde puedes ver cómo se usan los diferentes portabebés. Permíteme que te recomiende el mío, que es el que más me gusta, jejeje: www.youtube.com/DeMonitosyRisas.

Así pues, el primer truco que te doy es que no te importe “perder tiempo “en leerte a fondo la teoría del uso del portabebés (o de la nueva posición / nudo).

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Practica con un muñeco

Ante de ponerte con tu bebé, intenta practicar con un muñeco. Si el muñeco tiene forma de bebé, mejor que mejor. Pero más importante que sea “un bebé” es que sea blandito: un muñeco tipo nenuco, duro, no te va a ser cómodo para practicar.

Lo que realmente necesitas es el “bultito” que te permita simular dónde va el bebé mientras tú vas viendo por dónde y cómo se pone el portabebés sin que te tengas que preocupar del bebé 😉

Un peluche, un cojincito, incluso un jersey enrollado te puede servir. Mis primeras pruebas en mis inicios fueron con un muñeco de la Rana Gustavo, por aquello de la postura ranita, jajajaja.

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Elige un buen momento para el bebé (y para ti)

Especialmente, si tu bebé es pequeño y es la primera vez que le porteas.

Si tú estás nerviosa(o) o tensa(o), el bebé va a percibir la situación como amenazante y se va a poner alerta. Por eso las dos primeras recomendaciones, para eliminar todas las posibles fuentes de nerviosismo para ti.

Si además de tu más que justificado nerviosismo el bebé tiene sueño, está inquieto o tiene hambre, lo más probable es que se ponga a llorar enseguida. Y si llora, lo más natural es que tú te pongas más nerviosa(o), incrementando a su vez el nerviosismo del bebé. Un círculo vicioso, en definitiva.

Así que busca el momento en que el bebé esté de mejor humor*. Pero tú también busca tu momento, que no estés esperando una llamada o con prisa por salir de casa. Por los mismos motivos: disminuir los factores estresantes.

*Asegúrate de que la ropa no le ajusta impidiéndole levantar bien las piernas y que no le de mucho calor, a veces lloran porque están incómodos pero porque están incómodos por la ropa.

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No tengas miedo a tensar

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No tengas miedo a tensar

Si hay un error que cometemos cuando empezamos  a portear es dejar el portabebés flojo. Nos da la sensación de que podemos “espachurrar” al bebé si apretamos demasiado y el resultado es que lo dejamos flojo.

Y cuando el portabebés está flojo, tú no vas cómoda(o) ya que el peso del bebé se desplaza cuando te mueves. Pero es que la posición del bebé que has estado cuidando durante la colocación es fácil que se pierda ya que el bebé tiene zonas por donde escurrirse o para descolocar con sus movimientos.

Realmente, apretar de más un portabebés no es tan fácil, porque si aprietas mucho a ti te molesta también, no solo al peque. Además, por muy pequeño que sea el bebé, si le duele se va a quejar.

La tensión ha de ser suficiente para que, cuando te echas hacia delante, el bebé no se separe de tu cuerpo. Un truco es que cuando introduces el dedo entre el bebe y el portabebés el dedo ha de poder entrar y quedar sujeto. Si no entra, hay demasiada tensión. Si entra y queda holgado (puedes sacar tela y separarla del bebé), hay poca tensión.

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Usa los elementos de apoyo que necesites

Tener una superficie blanda “a mano” te puede resultar útil para darte tranquilidad respecto a la seguridad de tu peque: una cama, un sillón son recursos que tienes a mano con facilidad. Solo tienes que poder acercarte lo suficiente.

Un espejo es otro gran recurso. Tener donde irte viendo durante tu práctica te permite asegurarte de que estás poniendo todo en su sitio.

Y por supuesto, una persona de apoyo: tu pareja, una amiga o alguno de los abuelos puede estar a tu lado para darte la tranquilidad de que sostendrá al bebé si hace falta. Asegúrate sin embargo de que no cojen al bebé o al portabebés a no ser que sea necesario: una persona que está “tocando” constantemente, aunque su intención sea ayudar, impide que puedas aprender de verdad cómo se usa.

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Termina y ¡a la calle!

Como te decía, debido a los nervios de las primeras veces es probable que tu peque llore. Si cada vez que llora no terminas y lo dejas, y al siguiente intento lo dejas cuando llora y así sucesivamente, para el bebé no tiene sentido eso que hacemos y al final llorará en cuanto vea el portabebés.

Así pues mi consejo es que, si tu bebé esta lloroso pero no demasiado (tú le conoces mejor que nadie), sigas adelante, termines y luego salgas a la calle a caminar. El movimiento les relaja y además salir a la calle hace que tú fijes la atención en otra cosa además del portabebés, con lo cual te relajarás y relajarás a tu bebé aún más.

Digo andar pero vale cualquier otra cosa que implique movimiento: bailar, bajar escaleras, etc.

Tranquila, no tendrás que ponerte a moverte cada vez que te pongas el portabebés (solo las primeras veces): una vez que el bebé lo conozca y se acostumbre a él y tú te sientas más segura, podrás usar el portabebés cada vez que lo quieras sin importar para qué.

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Espero que, si estás en ese momento en que tienes tu portabebés en la caja y no te terminas de lanzar a usarlo, este post te resulte de utilidad y te animes a empezar a usar tu portabebés.

En cualquier caso, mi consejo siempre es el mismo: busca una Asesora de Porteo que te pueda ayudar en vivo y en directo.

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Nota: este post se escribió originalmente para el blog de La Escuela de Mamá, ahora cerrado.

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contacto

Elena López

Asesora,

consultora y

formadora de Porteo

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