Seguimos sacándole jugo a las anillas para hacer variaciones sobre los nudos que conocemos.

Esta vez, trabajamos sobre dos nudos que, con anilla, tienen un recorrido común. Rebozo a la cadera y el Poppins (a la cadera).

El Rebozo a la cadera cerrado con anilla te permite, si tu fular es suficientemente largo, acabarlo como un Poppins, dotando de una segunda capa al nudo.

Como el acabado con anilla es tan práctico, al comienzo del vídeo te explico, con detenimiento, cómo acabar cualquier anudado con una anilla, así como sus ventajas frente al nudo doble/llano o al corredizo.

Así, acabamos el Rebozo a la cadera con anilla consiguiendo un ajuste, en ambos extremos del fular, punto por punto de manera que es más sencillo ajustar la zona posterior del anudado, es decir, la tensión de la parte de fular que queda a tu espalda.

Es, por otro lado, un acabado muy muy plano, por lo que resulta ideal para fulares gordos “imposibles” para un corredizo o que generan nudos gordos incómodos.

Necesitarás además un fular aún más corto. Con una talla 2 (2’70 m.) podrás hacerlo.

Si tienes un fular más largo, puedes seguir y dar una segunda capa de soporte en un nudo tipo Poppins que, gracias a la anilla, habrás podido ajustar sin necesidad de tener que sostener el peso de tu peque mientras tanto.

En el vídeo verás cómo, una vez anudado el Poppins, la anilla deja de sostener la tensión ya que pasa a hacerlo el nudo, seguro que a tu peque le encanta jugar con ella ahora que está “floja”.

Para el Poppins, necesitas que tu fular mida, como mínimo, 3’20 m. (talla 3).

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¿Te están apasionando las anillas? ¡¡Así lo espero!!

 

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contacto

Elena López

Asesora,

consultora y

formadora de Porteo

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