Este post no tiene que ver con Crianza. O quizás sí.

Últimamente, nos llegan peticiones de consejo de personas, normalmente mamás, que quieren abrir “algo parecido a lo vuestro”. Algunas se nota que sí que nos conocen, virtualmente al menos, ya que saben de dónde sale Oh! la luna, y quienes somos, incluso nos han seguido lo suficiente como para saber los nombres de nuestros hijos. Otras no, la verdad, pero eso no es tan importante para el tema que nos ocupa.

Total, que nos piden consejo. No sólo “apoyo moral” del tipo “no sé si merece la pena abrir un negocio de este tipo en mi ciudad”, sino cosas más serias, del tipo “quién te sirve tal producto”. Esto es lo que se llama el “Know how” de una empresa. Es decir, información sensible. Que cuesta mucho trabajo de reunir, vaya, 3 años que llevamos cada una por separado trabajando, conociendo el mercado, aprendiendo a base de prueba y error, invirtiendo dinero en formación, en stock, en medios… Más el tiempo que llevamos equivocándonos y acertando juntas. Pensar que vamos a compartir todo eso, alegremente, con gente que no conocemos… en fin, a veces parece que, como es un trabajo “agradecido”, “que nos gusta”, “por las madres y sus hijos”, “algo en lo que creemos”, etc., no queramos ganar dinero. Y oye, ricas no, pero un sueldo digno sí que queremos tener (y si nos hacemos ricas haciendo algo que nos encanta, pues mejor).

Y peor es cuando directamente nos copian.

No tenemos ningún problema en ayudar a una mamá que comienza, claro que no, pero no regalar nuestro trabajo. Y desde luego, no tenemos intención de hacerle el plan de negocio a nadie, mucho menos por amor al arte. Otra cosa es que una mamá tenga alguna duda en concreto, o pedir nuestra opinión sobre algo que no tiene claro. Le respondemos encantadas (podemos demostrarlo, hehe). Pero es que, además, eso lleva mucho tiempo, que se lo quitamos a nuestro negocio y a nuestras familias. Ea.

Mi marido, cuya formación y profesión es de Empresariales y Marketing, me dice que franquiciemos :lol:. Y de ahí el título del post, nuestro sentido común no se puede franquiciar.  Nosotras no recomendamos productos en base al margen que nos deja, organizamos las actividades cuidando que estén en nuestra línea de lo que es la Crianza respetuosa, etc. Cuidamos nuestra marca, Oh! la luna, casi tanto como cuidamos a nuestros hijos. Y al igual que no le dejaríamos nuestros hijos a un desconocido “alegremente”, pues tampoco se nos pasa por la cabeza que un día lleguemos a franquiciar.

Así que hemos decidido hacer una serie de recomendaciones generales:

-Si vas a emprender, elige una actividad/producto que conozcas, que uses y en el que puedas aportar algo. Que te sientas segura, que te guste, que te apasione.

-Piensa bien dónde está tu público objetivo: puede estar en tu barrio, en tu ciudad, en internet… y orienta tu idea por ese camino.

-Calcula la inversión inicial, stock, medios, alquiler, etc. y calcula que el primer año (en el mejor de los casos) no vas a recibir ni sueldo ni beneficio. ¿Te lo puedes permitir? ¿sí? adelante, ¿no? pues busca otra manera de realizar tu idea.

-Busca ayuda, normalmente si preguntas en tu oficina del INEM te facilitarán información sobre los recursos que tienes a tu alcance de modo gratuito: viveros de empresas, asesorías, internet gratis, etc. Y en internet hay muchos recursos, desde páginas con información a grupos y foros de emprendedores, y más concretamente, de mamás emprendedoras.

-Y si quieres nuestro asesoramiento profesional, contacta con nosotras, nos cuentas tus necesidades y te preparamos un presupuesto. En nuestro equipo, aparte de nosotras dos, tenemos a mi marido (el listo del marketing y las empresariales) y al marido de Elo (que es informático), así que cubrimos todas los posibles aspectos a trabajar con un plan de empresa. Y si  no, conocemos a quien te puede ayudar.

 

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contacto

Elena López

Asesora,

consultora y

formadora de Porteo

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