Ya os he hablado de mi compi de cangureo (y embarazo), María Popiel. Es la autora de “nuestro” artículo sobre Fertilidad consciente. Y estoy muy contenta de que haya aceptado nuestra propuesta de colaborar con nosotros con la frecuencia que a ella le apetezca :mrgreen:.

A mí me resulta muy interesante todo lo que sabe (y nos cuenta en el foro de Red Canguro), ya que comparte mi visión de la maternidad natural y respetada. En esta línea, este artículo es una traducción, autorizada, de un texto de Cynthia Luxford, matrona. El artículo original lo podéis encontrar aquí.

Espero que a vosotras-os también os resulte interesante ;-)

¡Estreptococo del grupo B!

Tengo una teoría sobre él.

Con todos los tratamientos y terapias preventivas que hay por allí, desde una dieta especial hasta lavados de clorhexidina, me parece muy interesante que el estreptococo B siga siendo una seria amenaza para tantos profesionales de salud.

Mientras un 33% de mujeres tienen el estreptococo del grupo B al salir de cuentas, solo un 1-2% de los bebés nacidos de madres portadoras será afectado, siendo un 25% de éstos bebés prematuros (datos de Centers for Disease Control de EE.UU.). Sin embargo, de las mujeres que tienen el estreptococo B positivo o que pertenecen al grupo de riesgo durante el parto (fiebre alta, bolsa rota desde hace más de 18 horas, un parto anterior con el estreptococo positivo o parto antes de las 37 semanas), TODAS recibirán antibióticos durante el parto.

En mi práctica, informo a mis clientes acerca del estreptococo del grupo B y les doy la oportunidad de decidir si hacer el cultivo o no. Son ellas las que deciden si quieren recibir tratamiento de antibióticos o no. La mayoría opta por prescindir del cultivo y todas han decidido no tomar antibióticos. Durante los más de 20 años que llevo como matrona, no he tenido nunca un bebé con infección por estreptococo B.

Aquí va mi teoría:

CAMP test

Las bacterias estreptococos del grupo B están presentes en las partes externas de los genitales y en el ano. Cuando se hace un cultivo, es de allí de donde se toma la muestra. Si estas bacterias siempre viven allí, ¿cómo es posible que lleguen hasta el saco amniótico dentro del útero? Pues creo que son los profesionales de salud los que las dejan allí. Durante el último mes de embarazo es muy común que a la mujer se le realice varios tactos vaginales en las visitas prenatales. Quizá sea posible que los dedos de la persona que hace el tacto, al pasar por la entrada a la vagina, recojan las bacterias y las lleven hasta el cuello uterino y el saco amniótico. Allí las bacterias encuentran un medio perfecto para multiplicarse y provocar corioamnionitis (infección muy grave del líquido amniótico y membranas que lo contienen), infecciones de orina y la infección del bebé, algo muy preocupante en los cuidados prenatales de hoy en día.

Cuando la mujer se pone de parto, los tactos continúan. Si los controles prenatales no consiguieron llevar a las bacterias al cuello uterino, lo lograrán los tactos durante el parto.

Quizá quieras preguntar “¿y qué pasa con las relaciones?” Bueno, creo que en la mayoría de los casos, el hombre no mete sus dedos o su pene en el cervix, ni tampoco toca la parte encajada del bebé, ni el saco amniótico, ni nada dentro del cuello uterino. Además, durante las relaciones sexuales están presentes de forma natural muchos líquidos de poder limpiador, el moco cervical etc., que en cambio no aparecen durante un tacto realizado por un médico.

Estas reflexiones, como no suelo saber si mis clientes tienen el estreptococo positivo o no, me han llevado a tomar la resolución de no hacer tactos vaginales/cervicales prenatales, y de limitar los tactos durante el parto a ninguno o uno. Pienso que esta costumbre explica el resultado de no haber tenido en mi práctica ni un solo bebé con la infección por estreptococo B. Puede que solo sea una simple matrona, pero este mínimo de sentido común me parece sensato y adecuado.

No te metas en su cuello del útero. No hay nada que se pueda ganar con los tactos cervicales prenatales y durante el parto, y de todas formas son algo más que pesado para la mujer. Las mujeres han dado a luz sin que nadie les haga un examen vaginal durante miles de años. A las mujeres a las que atiendo les gusta decirme qué hacer y me encanta cuando dicen que quieren empujar y yo les digo que escuchen y sigan a su cuerpo, que hagan lo que éste les pida. Les encanta que nadie les haga tactos ni les de permiso para empujar.

Hago tactos a algunas mujeres. Cuando de verdad quieren que lo haga. Pero si no me lo piden, no se lo ofrezco. Simplemente, no es necesario. Y por otro lado creo que sí es peligroso propiciar la extensiónde bacterias hacia el útero y el bebé.

Creo que el proceso de parto es un proceso de dar vida, no un proceso que la amenace. Si lo dejamos fluir, terminará en una tranquila y segura llegada del recién nacido. Estoy entregada a NO interferir con este proceso incluso de maneras que puedan parecer inocuas. Una de estas maneras es el tacto cervical.

Cynthia Luxford, matrona con licencia oficial de EE.UU.(http://homesweethomebirth.com/cynthia.htm)

Artículo traducido por María Popiel. El artículo original se encuentra en la página: http://onceagaingoddealtwellwiththemidwives.blogspot.com/2010/08/strep-b-i-have-theory-about-strep-b.html?showComment=1297452584939#c8686528153998736381

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Y María nos adelanta:

A continuación/en breve, en el blog de Monitos y Risas, un extenso artículo sobre terapias naturales de prevención contra el estreptococo del grupo B. ¡No os lo perdáis!

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Pues eso :grin:

Gracias, María.

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contacto

Elena López

Asesora,

consultora y

formadora de Porteo

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